LA MONTAÑA AZUL

Mediado el siglo XIII, los valles más septentrionales de la montaña alicantina eran un avispero, una isla de Islam rodeada por un embravecido mar de cristianismo. Los feudales ansiaban someterla, pero La Montaña  era un castillo de roca, alto y fuerte, y resistía. Fueron años de pactos rotos, de fortalezas tomadas y libradas por la fuerza, de treguas, emboscadas y escaramuzas entre las huestes de Jaime I de Aragón y los partidarios del visir al-Azraq, el Azul.

Ocho siglos después, la gloriosa conquista del Reino de Valencia que las crónicas medievales bendijeron con el humo de los altares ha devenido, a la luz de la historiografía reciente, en el brutal exterminio de una cultura. Así, la misma crónica regia que antaño sirviera para enaltecer la insigne figura del Conquistador se presenta ahora como la prueba irrefutable de su feroz cruzada.

Con el propósito de reinterpretar la invasión feudal de al-Àndalus oriental, La Montaña Azul enarbola el estandarte de la media luna y concede la palabra a Abú al-Qasim ben Hilal –consejero personal del visir al-Azraq– para que el relato fluya en primera persona, libre, directo, visceral, por boca de quien sufrió en sus carnes el rigor del holocausto andalusí de Jaime I.

La cruzada valenciana del Tirano como nunca te la han contado.