El castillo de Perputxent conserva un generoso aljibe (del árabe clásico al-jūbb) en la parte baja de su recinto murado. Del brocal sólo queda el hueco que daba acceso al agua, sin embargo, la cisterna se encuentra en muy buen estado: sus paredes mantienen el enlucido original e incluso en su bóveda se distingue esa coloración rojiza tan característica en otros aljibes de la zona y que, supongo, se debe al empleo de algún producto impermeabilizante.
El interior estaba oscuro, pero no pude reprimir la curiosidad de explorar tan fabulosa construcción. En cuanto accedí, pasé mis manos por las paredes y consentí que me hablaran de otros tiempos, cuando Perputxent pertenecía al Sharq al-Ándalus. Ciertamente, el lugar tenía su misterio y, poco a poco, la llamada de la oscuridad me fue llevando hacia la pared del fondo… hasta que algo crujió bajo mis pies.
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Título / Motivo |
Al-jūbb / Castillo de Perputxent (l’Orxa) |
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Fecha / hora de la toma |
02/02/2011 / 17:18h |
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Cámara |
Canon EOS 50D |
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Objetivo |
Canon EF-S 10-22/3.5-4.5 |
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Tiempo de exposición |
3 tomas de 1/4/20 sg |
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Diafragma |
F 8.0 |
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ISO |
100 |
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Distancia focal |
12 mm |
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Tipología |
Fotografía de larga exposición y alto rango dinámico |
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Observaciones |
Trípode y cable disparador |
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Comentarios
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A destacar el ambiente y las texturas que crea la luz del |
Al principio, aquel cúmulo de huesos dispuestos en círculo me sobresaltó; después, cuando lo hube analizado, supe que tenía ante mí la oportunidad de tomar una magnífica foto. Disponía del espacio justo para montar el trípode y situar el osario a contraluz, y eso fue lo que hice. La luz que entraba en el aljibe era una luz mortecina, de ocaso, pero era precisamente esa luz tan dramática la que confería tenebrosidad a la escena. La encuadré en vertical, de modo que la perspectiva jugara su papel y el círculo de huesos tuviera su protagonismo. Luego, probé varios tiempos de exposición hasta captar el grado de luminosidad exacto que tenía la escena en el primer plano: 20 segundos. Repetí la toma proporcionando un ligero golpe de luz vertical sobre el osario (linterna fría filtrada con gel 1/4 CTO), cuidándome de no matar las texturas que ofrecían las sombras del contraluz. El contraste de luces con la pared del fondo era muy acusado, así que tomé dos fotos más con la finalidad de recoger toda la gama lumínica existente en la escena y así poderla recuperar durante el post-proceso.
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Desde luego estás hecho un perfecto Indiana Johns! En menudas aventuras te metes!
Muy buena la crónica y más la foto. Se ven perfectamente tanto los huesos como el ambiente.
Gracias, Susana, por pasar y dejar tu comentario. Esta foto no quedó del todo mal: una pena que la resolución no permita apreciar ciertas texturas y detalles.
ei justo me tienes alucinado con tus fotos , yo me quiero iniciar en el mundo de las reflex , pero no se que comprarme , nikon o canon .sigue asi .
Saludos
Hola, Joan,
esa es la eterna pregunta. Yo me incliné por Canon porque tenía amigos con los que poder intercambiar los objetivos en un momento dado y esa fue, en realidad, la razón de mi elección.
Cuidado con las réflex: enganchan…
ei justo al final me cogi una nikon d3100 con 18-55 y 55-200
me comentaron que era buena para iniciarme , ahora espero una bolsa todoterreno para que me pueda seguir ,cuando le coja el truquillo y siempre eso siii , siguiendo los consejos que das en este gran blog , la metere en fregaos a ver como se me porta oki.
Saludos
Ale, pues a disfrutarse ha dicho. Ya nos mostrarás tus progresos